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CENTRO MESOAMERICANO DE DESARROLLO SOSTENIBLE DEL TROPICO SECO

MEJORAMIENTO EN EL TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES A TRAVÉS DE BIOJARDINERAS

RESUMEN

La presente iniciativa busca generar capacidad en funcionarios institucionales y a nivel familiar en el uso de tecnologías de tratamiento de aguas grises domiciliares de bajo costo como lo son las biojardineras.  Con el fin de que esta modalidad pueda ser utilizada como una opción de salud ambiental y saneamiento local en las comunidades para una mejor calidad de vida de sus habitantes.

La forma de trabajo se basa en el acercamiento a las comunidades desde sus características particulares y del trabajo con instituciones desde sus competencias, identificando problemas e intereses comunes para la sensibilización que permita identificar soluciones a los riesgos en la salud ambiental producto del manejo inadecuado de aguas residuales.

Esta propuesta se nutre de las lecciones aprendidas de procesos de investigación anteriores ejecutados en la Cuenca Hidrográfica del Morote, y busca avanzar en la validación de procesos de sensibilización, construcción y operación de biojardineras a nivel familiar con participación institucional local.

La iniciativa busca generar  espacios de participación e integración entre los diferentes actores comunales e institucionales, que contribuyan al desarrollo local y regional con la orientación y apoyo del equipo de trabajo del proyecto, compuesto por especialistas de diferentes campos del conocimiento y de unidades académicas de la Universidad Nacional, con la participación de estudiantes en actividades que nutren su proceso de aprendizaje y aportan conocimientos en el entendimiento de la problemática socio-ambiental de las comunidades.

A largo plazo (cinco años) se busca lograr incidir en la generación de política pública local para que se destinen recursos en la promoción y construcción de biojardineras a nivel de prevención y como solución de bajo costo a los problemas generados por el manejo inadecuado de aguas grises domésticas. 

JUSTIFICACIÓN

El tratamiento de las aguas residuales en Costa Rica es un tema sin resolver tanto en el ámbito normativo, en su práctica y en su supervisión.  La falta de tratamiento de las aguas residuales sigue siendo el reto más importante para administrar el riesgo de contaminación de los cuerpos de agua, por lo que urge posicionar el tema como un problema medular de la salud pública y el ambiente.

Así como en el país el reto del siglo XX fue lograr la cobertura de agua a nivel domiciliar, el gran reto del presente siglo es tratar las aguas ya utilizadas. Diferentes estudios realizados en el país sostienen que el porcentaje de agua tratada no supera el 5% del total utilizado para el año 2013 (CGR,DFOE-AE-IF-01-2013).

El total de saneamiento básico del país es de un 99% de población cubierta. Del 100% del saneamiento existente, el 2% utiliza letrinas, el 72% hace uso de tanques sépticos, 25% de la población descarga en un alcantarillado o cloaca y el 1% usa la fosa biológica (Angulo, 2013).

La Contraloría General de la República (CGR) en su informe Nro. DFOE-AE-IF-01-2013 del 15 de febrero del 2013, estimó que sólo el 5% del total aproximado de 6,279 litros por segundo de aguas residuales ordinarias que se vierten en los cuerpos receptores del país, recibe algún tipo de tratamiento previo. De acuerdo con el criterio de la Dirección de Agua del MINAE, en Costa Rica existen diferentes fuentes de contaminación de los recursos hídricos, pero la principal es el vertido de aguas residuales domésticas u ordinarias. 

Este mismo informe plantea lo siguiente:

  • En el país un 19,8% de la población dispone sus aguas residuales en el alcantarillado sanitario; y de esta población apenas el 15.19% cuenta con tratamiento.
  • Se determinó que los cuerpos de agua están altamente presionados a causa de las diferentes fuentes de contaminación. Solamente el 5% del total de vertidos domésticos a cuerpos de agua recibe tratamiento previo, debido a insuficientes sistemas de tratamiento por parte del AyA, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia y las municipalidades.
  • Riesgo de contaminación por uso generalizado de tanques sépticos. En el país aproximadamente el 75,5% de la población utiliza tanque séptico, según datos del INEC. Estimaciones realizadas por la Contraloría General, el Ministerio de Salud y el AyA, revelan que aproximadamente el 65% de esa población dispone sus excretas (aguas negras) en el tanque séptico y el resto de las aguas residuales (ducha, cocina o lavamanos) están conectadas al alcantarillado pluvial, vertiéndose sin tratamiento alguno en ríos y otros cuerpos de agua.
  • De acuerdo con los estudios científicos, el país enfrenta un escenario de contaminación hídrica sin control, que tiene altamente afectadas cuencas hidrográficas importantes como Grande de Tárcoles, Grande de Térraba, Tempisque y Reventazón. Las áreas de protección de estos ríos representa solo un 54% con cobertura forestal cuando lo que corresponde es el 100%.

En la provincia de Guanacaste, solamente se cuenta con cuatro plantas de tratamiento que son administradas por  el  AyA  ubicadas en Liberia, Cañas, Nicoya, y Santa Cruz, y solamente abarca una parte del área urbana de la cabecera del distrito primero de cada cantón.  Todas estas plantas fueron construidas en 1974 bajo el tipo de laguna facultativa. Actualmente solamente la laguna de Santa Cruz cuenta con disponibilidad para recibir nuevos proyectos urbanísticos. 

El uso más frecuente de tratamiento de aguas residuales aplicado en Guanacaste es el de fosa séptica que de acuerdo al censo 2011 en toda la provincia el 91.7% del total de 92.584 viviendas cuenta con servicio sanitario conectado a un alcantarillado sanitario o a un tanque séptico.

El servicio de alcantarillado que brindan las municipalidades de la provincia, abarca solo las áreas urbanas y centrales del distrito primero del cantón, no cuentan con ningún tipo de tratamiento y son depositados en los cauces de los ríos y quebradas aledañas.  Informes emitidos por la Contraloría General de la República sobre el Índice de Gestión Municipal para los años 2010, 2011 y 2012, específicamente en el eje de Gestión de Desarrollo Ambiental,  plantean que la mayor dificultad  que enfrentan las municipalidades del país en la sostenibilidad de  recolección, depósito y tratamiento de residuos sólidos y líquidos, es la escasa capacidad de inversión requerida para el desarrollo de estos servicios producto de la alta morosidad de los mismos y de tarifas desactualizadas (CGR, DFOE-DL-IF-11-2013).

Entre las principales consecuencias de la progresiva contaminación de las fuentes de agua se encuentran el deterioro de los ecosistemas naturales y el incremento en la incidencia de enfermedades siendo las más frecuentes el dengue (en todas sus presentaciones) y la diarrea.  Esta situación unida a los crecientes problemas de disponibilidad del recurso hídrico producto del cambio climático acelera el deterioro de los ecosistemas presentes en los cuerpos de agua.

La limitada capacidad institucional de realizar inversiones en ésta materia para responder de forma tradicional al tratamiento de las aguas residuales (acueductos y plantas de tratamiento) obliga a la búsqueda de sistemas de saneamiento de bajo costo que puedan ser desarrolladas en forma privada y adaptadas a las condiciones existentes del entorno relacionados con condiciones del suelo, clima, planificación urbana, prácticas culturales de la población, entre otros.

Sin embargo, las tecnologías de saneamiento disponibles actualmente, además de complejas en su operación y mantenimiento, son altamente demandantes de energía y agua, lo que incrementa sus costos y en consecuencia, solo pueden ser obtenidas por quienes tienen un mayor poder adquisitivo (Moncada, 2011).

En Costa Rica recientemente se han comenzado a implementar sistemas de tratamiento de aguas grises a nivel domiciliar denominados biojardineras, impulsadas principalmente por la Asociación Centroamericana para la Economía, la Salud y el Ambiente (ACEPESA) en coordinación con otras entidades como el Instituto Tecnológico de Costa Rica, ASADAS y el Ministerio de Agricultura y Ganadería.

El modelo de biojardinera como una alternativa de tratamiento, es atractiva a nivel familiar por su bajo costo y sencilla operación.  Sin embargo, al tratarse de una tecnología reciente en el que nuestro país apenas incursiona, tiene poca difusión y requiere mayor investigación sobre su funcionamiento y condiciones particulares para lograr su eficiencia y aplicabilidad.

La utilización de biojardineras como sistema de tratamiento de aguas grises domiciliares, permitiría la separación de las aguas provenientes de una vivienda con el fin de darles un tratamiento por separado y obtener así aguas de mejor calidad, aprovechables en el riego (doméstico y agrícola) y en labores de higiene de la misma vivienda. 

Entre los beneficios a la salud pública que aportan estos sistemas se pueden enumerar los siguientes: eliminan los problemas de aguas estancadas; reducen la contaminación de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos; reducen la presión sobre el agua potable al reutilizar aguas de mayor calidad en labores que actualmente demandan agua potable; mejoran el paisaje escénico.

De acuerdo a datos suministrados por el Área Rectora de Salud de Nicoya, las enfermedades transmitidas por vectores en el periodo 2013 para el cantón de Nicoya según orden de incidencia son: iras (20.881 casos), diarreas (3.010 casos), dengue (2.859 casos).  Según las autoridades de salud esta situación se debe a la falta de recolección de residuos sólidos en los hogares unido al mal manejo de las aguas residuales que provocan focos de contaminación por doquier.

Las biojardineras son humedal y como tal un sistema vivo, en él interactúan los componentes biológicos contenidos en las aguas residuales, con los elementos del sistema tales como raíces de las plantas, la piedra y la velocidad a la que el agua circula dentro del mismo.  Todos ellos hacen que el sistema realice el proceso de purificación del agua. 

Las prácticas de las personas alrededor de las aguas utilizadas desechadas que van al sistema inciden en la eficiencia del mismo, por tanto las biojardineras requieren el control de ciertos parámetros no solo teórico-prácticos sino también de tipo cultural que inciden como un todo en su eficiencia.  Por tanto cada biojardinera requiere ser validada en su sistema particular, tanto en el ámbito biológico, en el ámbito físico natural y en el ámbito cultural.

Resulta importante la evaluación de estos sistemas bajo condiciones específicas, sin embargo, son escasas las investigaciones realizadas ya que para alcanzar su maduración requiere un periodo de dos años.  Adicionalmente se requiere investigar los elementos que tienen incidencia positiva o negativa en cada uno de los procesos necesarios para desarrollar biojardineras, a saber: sensibilización a las familias involucradas, diseño y construcción, seguimiento y monitoreo de la eficiencia del sistema.

La presente propuesta surge como necesidad, a partir de los resultados obtenidos en el  proceso de trabajo realizado durante los años 2012 al 2014 en la cuenca hidrográfica Morote por la  Sede Chorotega (SCH) y el Instituto de Estudios de la Población (IDESPO),  con las comunidades y las instituciones de salud.   

La experiencia de dos  biojardineras instaladas como proyectos piloto, una en  comunidad de Hondores del cantón de Nicoya en la cual se benefició a dos familias (beneficia a dos familias y dos viviendas para un total de cinco personas ( dos adultos mayores y un matrimonio joven de tres miembros),, y la otra en el Asentamiento La Roxana en la comunidad de Santa Rita del cantón de Nandayure en el que se benefició a a una familia de  seis miembros. 

Los resultados obtenidos en ambas experiencias, sobre todo la realizada en Hondores que ha contado con mayor tiempo de monitoreo en su operación (construida en 2013) ha permitido validar elementos culturales que inciden en su manejo, considerar condiciones del entorno en algunos insumos utilizados como lo son los tipos de plantas y el tipo de piedrilla y arena, el tipo de suelo.  Involucrar elementos de la salud humana en los beneficios que aporta, y no solamente de la salud en los ecosistemas como era su objetivo inicial cuando fueron concebida como proyecto piloto en la región.

Otros resultados que la experiencia de Hondores y La Roxana ha permitido, es la dar a conocer esta modalidad de tratamiento de aguas grises como  alternativa de bajo costo   que permita reducir los problemas de salud tanto pública  con instituciones (MS, Municipalidades y MAG), con organizaciones civiles (ASADAS y organizaciones de productores), así como la comunidad en general.

De la sinergia de intereses en las competencias institucionales alrededor de la búsqueda de soluciones a problemas en la salud pública, surge la necesidad de generar un proceso de aprendizaje y desarrollo de capacidades en el conocimiento y uso de ésta tecnología de bajo costo a nivel institucional para que pueda ser promovida dentro de la cuenca. 

La propuesta pretende diseñar y construir dos biojardineras (una individual y una colectiva) que permita no solo resolver problemas de contaminación por aguas grises domésticas, sino también ser la base para el aprendizaje y divulgación de esta tecnología en todas sus etapas con los funcionarios institucionales.  De esta manera conocen y aprenden sobre el sistema de biojardineras, puedan acompañar este proceso, promuevan su uso, así como monitorear la eficiencia de su funcionamiento. Todo esto dentro del contexto cultural y natural del entorno de las comunidades donde se desarrollen. 

Los objetivos propuestos buscan en un periodo de 12 meses dejar establecidas y en funcionamiento dos biojardineras (una individual y otra colectiva), sin embargo, debido a que la maduración en la eficiencia del sistema podría abarcar hasta dos años, se requiere considerar una segunda etapa para monitorear la eficiencia del sistema, aplicar las lecciones aprendidas de la primera etapa y considerar la ampliación en el número de biojardineras en sitios estratégicos del cantón de Nicoya o de la región, promoviendo la vinculación sumativa de organizaciones, instituciones y recursos en la aplicación de esta tecnología.

OBJETIVOS, INDICADORES, ACTIVIDADES Y RESULTADOS

Objetivo General:

Contribuir con el mejoramiento en el tratamiento de aguas residuales de uso doméstico para el beneficio de la salud ambiental del entorno familiar y comunal a través de la construcción y manejo participativo de biojardineras.

Objetivos Específicos:

  1. Desarrollar capacidades en funcionarios y familias sobre  el manejo de aguas residuales  mediante la sensibilización y conciencia de prácticas cotidianas del manejo del agua , la construcción y manejo de las aguas residuales por medio de la biojardineras.
  2. Estudiar los beneficios de la implementación de biojardineras en la salud familiar y comunal.
  3. Sistematizar el proceso que sirva de base para rescatar lecciones aprendidas en la construcción e implementación de biojardineras individuales y colectivas en comunidades.

OBJETIVO 1

Objetivo 1: Desarrollar capacidades en funcionarios y familias sobre el manejo de aguas residuales mediante la sensibilización y conciencia de prácticas cotidianas del manejo del agua, la construcción y manejo de las aguas residuales por medio de la biojardineras.

El proceso de sensibilización con las familias, las instituciones y los estudiantes que la ejecución de este objetivo requiere, se nutrirá de la información y los hallazgos obtenidos en procesos anteriores similares desarrollados por la Sede Chorotega y el IDESPO.

Se realizarán visitas de observación de campo y aplicación de criterios de selección de lugares donde se construirán las biojardineras.  Algunos de los criterios a considerar para la selección de las familias y la ubicación de las biojardineras son los siguientes:

 •      Condiciones que debe poseer la familia:

Disposición familiar de participar en el proceso que incluye las siguientes etapas:

a)    Etapa Inicial:

  • Capacitarse en las implicaciones que tiene para la salud humana y  ambiental el mal manejo de las aguas servidas.
  • Capacitarse en las actividades que requiere la construcción y el manejo de la biojardinera una vez construida.
  • Tener la disponibilidad de  realizar las labores de mantenimiento de la biojardinera que garanticen el funcionamiento del sistema y como tal de su vida útil en la fase de operación del proyecto.
  • Estar dispuesto a que la biojardinera instalada sirva como experiencia demostrativa y brindar información sobre su funcionamiento y utilidad a todas las personas interesadas.
  •  

b)    Etapa de Ejecución:

  • Capacitarse en las actividades que requiere la construcción y el manejo de la biojardinera.
  • Aportar la mano de obra familiar requerida para la construcción de las biojardineras.
  • Sembrar las plantas del jardín del humedal.

c)    En la Etapa de Operación

  • Darle mantenimiento al jardín del humedal.
  • Limpiar periódicamente los tanques de pre tratamiento de la biojardinera.
  • Recibir visitas de personas interesadas en conocer la experiencia de la biojardinera.
  • Tener la disponibilidad de brindar información sobre las biojardineras y su funcionamiento a las personas interesadas en conocer sobre este modelo de tratamiento

Adicionalmente, otros requisitos que debe cumplir el lugar donde se instalen las biojardineras son:

•      Ser un punto focal de alta vulnerabilidad de riesgos a la salud ambiental y humana producto del manejo inadecuado de aguas grises.

•      Condiciones ambientales como: disponibilidad del espacio, tipo de suelo, pendiente del suelo, entre otras, que pueden afectar los costos de construcción de la biojardinera y/o la eficiencia del sistema.

•      Limitaciones económicas en las familias que les imposibilite resolver el problema por sus propios medios de forma convencional.

Una vez definidos los criterios, se seleccionará a las familias y los lugares para la construcción de dos tipos de biojardinera, una individual familiar y otra colectiva familiar. 

Como paso a seguir, se sensibiliza a las familias seleccionadas sobre riesgos en el manejo inadecuado de aguas residuales, construcción y mantenimiento en el sistema de biojardineras.  Paralelamente se conforma un equipo de construcción de biojardineras el cual tendrá bajo su responsabilidad la construcción del sistema.

El equipo de construcción de las biojardineras estará conformado por: funcionarios del MS, miembros de la familias beneficiadas, miembros de la comunidad interesados, estudiantes de la Sede Chorotega,  especialista en ingeniería del agua experta en biojardineras y la académica a cargo del objetivo. Este equipo será capacitado en el diseño, construcción y manejo de la biojardinera a través de talleres de capacitación con apoyo de material informativo como folletos boletines y videos.

A partir de las condiciones propias de las familias y de sus condiciones ambientales se definen las características de la biojardinera individual y la biojardinera colectiva, que más se adapte a las necesidades y condiciones identificadas, de tal manera para que puedan ser gestionadas exitosamente por las familias y susceptibles de ser replicadas en otros puntos del cantón o de toda la región.

La capacitación al equipo de construcción de las biojardineras, se realizará mediante las siguientes acciones:

•      Inducción inicial a estudiantes de la Sede Chorotega que apoyarán en las actividades de todo el proceso.

•      Conformación de equipo para la construcción de las biojardineras integrado por personas de la comunidad, estudiantes, representantes de las instituciones interesados, familias beneficiadas.

•      Inducción al equipo encargado de dirigir la construcción de las biojardineras sobre sus funciones y responsabilidades

•      Gira de intercambio con el comité para que conozcan una biojardinera en funcionamiento

•      Construcción de las biojardienras con apoyo del comité, responsables en un plazo promedio de cuatro días continuos (caso de la individual) y seis días continuos (caso de la colectiva).

•      Capacitación en la gestión de los sistemas de tratamiento una vez que han sido construidos.

Una vez construidas las biojardineras se monitoreará su funcionamiento mediante análisis físico- químicos-microbiológicos de la calidad del agua, para medir la eficiencia del sistema (en su entrada y salida) en dos ocasiones (al momento de construir las biojardineras, al final del año).  Se dará acompañamiento con apoyo de los funcionarios del MS y del investigador a cargo, en la inducción a las familias sobre los requerimientos de manejo de la biojardinera posterior a su construcción.

Los costos de construcción de las biojardineras, en lo que corresponde a materiales de construcción se incluyen dentro del presupuesto del Programa de Regionalización, ya que los otros costos corresponden a mano de obra que son aportados por las familias beneficiarias e interesados de la comunidad y funcionarios institucionales participantes.  El detalle de los materiales a adquirir con fondos del programa corresponde a: piedrilla, arena, tanques plásticos, tubos PVC de diferentes diámetros, pegamento, membrana, uniones, entre otros.

Los costos de los dos análisis físico- químicos-microbiológicos de la calidad del agua realizados por año por biojardinera, serán asumidos con fondos del Programa de Regionalización.  Estos análisis deberán mantenerse en el segundo año de la biojardinera  por lo menos una vez por biojardineras, por lo que se recomienda que dicho costo sea incluido en el segundo año del programa.

Se busca que las biojardineras instaladas con recursos gestionados por el Programa de Regionaliación sean asumidas por las contrapartes institucionales interesadas.  Un fondo de financiamiento (no reembolsable) que podría vincularse a esta iniciativa, son los fondos que maneja el IMAS destinados a la salud familiar coejecutados con el MAG y el MS.

La documentación y sistematización de los resultados del monitoreo a las biojardineras es muy importante para el proceso general, ya que permite validar materiales constructivos, plantas incorporadas al sistema, dinámica familiar en la generación de residuos líquidos, y eficiencia del sistema como tal.

Como parte del proceso para la divulgación de la experiencia se dispondrá de un registro fotográfico sobre cada uno de los momentos relevantes en el proceso y se elaborará un documento que contenga la sistematización del proceso de construcción de las biojardineras.

Como complemento en el proceso de sensibilización, construcción y seguimiento de las biojardineras se diseñarán tres folletos en los temas de: riesgos en el manejo inadecuado de aguas residuales, construcción de biojardineras, mantenimiento del sistema de biojardineras.  De igual manera los talleres de capacitación en el manejo de las biojardineras con las familias y funcionarios involucrados se realizarán en diferentes momentos según el avance en la ejecución de las actividades. 

Todos los materiales elaborados serán validados a partir de las lecciones aprendidas al final del primer año y ajustados según se determine su necesidad.

OBJETIVO 2

Objetivo 2: Estudiar los beneficios de la implementación de biojardineras en la salud familiar y comunal.

La realización de este objetivo requiere del diseño y aplicación de guías de observación y entrevistas semi estructuradas, así como de conversatorios con las familias involucradas.  Todos los instrumentos requeridos serán diseñados por la académica responsable del objetivo y validados con el resto del equipo de académicos, así como con los funcionarios institucionales vinculados al proyecto.

Este objetivo inicia con el diseño de la guía de observación la cual contendrá: el propósito de la observación, la técnica a utilizar, el proceso de detección de la necesidad a observar, la definición de los indicadores que permitirán definir los ámbitos de análisis, la forma en que se registrará la información observada y el análisis de los resultados a partir de la observación realizada.

La guía se aplicará a las familias con interés de participar en el proyecto y con otras familias pertenecientes a otros grupos de interés (agricultores) para un total de cuatro familias con el fin de realizar análisis comparativos.  Con las familias seleccionadas se procederá a aplicar las guías de observación, mediante visita a los hogares seleccionados.

La aplicación de las guías de observación será realizada con apoyo de estudiantes de la Sede Chorotega a través de horas asistente asignados al CEMEDE.  Para garantizar la adecuada aplicación de las guías de observación se realizará un proceso de inducción con los estudiantes participantes en el proyecto, el cual estará a cargo de la académica responsable del objetivo.

Como complemento a las guías de observación se diseñará y aplicará una entrevista semi estructurada por familia para conocer la percepción del saneamiento en su entorno inmediato.  La aplicación de las entrevistas estará a cargo de la académica responsable del objetivo con apoyo de los estudiantes de la sede Chorotega (igual metodología de la guía de observación).

La académica responsable del objetivo con apoyo de los estudiantes, procesará y analizará la información obtenida a partir de las guías de observación y de la entrevista semi-estructurada sobre la disposición de las aguas residuales y el saneamiento.  La información obtenida y analizada será validada mediante conversatorios con las familias participantes para contribuir a que los involucrados comprendan sobre la problemática existente y gestar cambios para el mejoramiento del saneamiento en los hogares y en la comunidad en general.

A lo largo del proceso se realizarán monitoreos bimensuales con las familias seleccionadas sobre las variables de interés, con el fin de realizar hallazgos de interés sobre salud humana, del entorno y del proceso ejecutado.

En monitoreos estarán a cargo de las personas asignadas por el IDESPO y por el CEMEDE con apoyo de la persona experta en biojardineras  contratada.  Es importante señalar que los costos de las biojardineras en la fase de operación corresponden a los costos del aprendizaje de las familias y los técnicos involucrados, ya que los costos directos de mantenimiento de la biojardinera son de mano de obra en la limpieza de los pretratamientos que serán realizados por las familias.

Como parte del apoyo de los conversatorios se requiere la elaboración de material divulgativo utilizando el dibujo como recurso para explicar de forma sencilla el tratamiento de las aguas residuales.

Los resultados obtenidos a partir de los estudios comparativos sobre aguas residuales y riesgos para la salud humana y ambiental, permitirá generar información para la sensibilización y concientización sobre la importancia del saneamiento y la búsqueda de alternativas para el uso de sistemas de tratamiento de aguas residuales.

Los logros generados en el proceso serán socializados mediante talleres y sesiones de trabajo con los funcionarios institucionales vinculados al proyecto.

OBJETIVO 3

Objetivo 3: Sistematizar el proceso que sirva de base para rescatar lecciones aprendidas en la sensibilización, construcción e implementación de biojardineras individuales y colectivas en comunidades.

Al inicio del proyecto se diseñará una propuesta metodológica para la sistematización de los logros y avances del proyecto que permita documentar la experiencia como tal, divulgarla en cada una de sus etapas dentro y fuera de la cuenca y extraer lecciones aprendidas.

Para esto se definirán las guías a utilizar para: generación de agendas de trabajo, generación de documentos, memorias de eventos realizados, requerimientos del respaldo fotográfico, de las ayudas didácticas y los registros de participación en los eventos y la persona del equipo responsable de toda la sistematización del proyecto y de cada evento a realizar.

Para el logro del objetivo se generará un archivo documental de todo el proceso que incluye: documentos digitales, impresos y fotografías.

Además de los conversatorios y sesiones de trabajo requeridos en todas las etapas de trabajo del proyecto, se realizarán dos eventos para socializar los resultados y avances obtenidos (al final de cada semestre).   Dichos eventos estarán contemplados para involucrar a actores estratégicos regionales, actores clave institucionales y comunales de grupos organizados relacionados con  el saneamiento ambiental y con la salud pública, teniendo prioridad actores institucionales  como el Ministerio de Salud y la Comisión del CILOVIS,  las Asociaciones Administradoras de Acueductos Rurales (ASADAS) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Estas acciones además de compartir información y potenciar sinergias, buscarán el planteamiento y ejecución de una estrategia de trabajo conjunta por parte de los actores que les permita continuar potenciando los resultados del proyecto en materia de aguas residuales, una vez que éste haya concluido.

El criterio que se utilizará para involucrar a los actores sociales e institucionales en la divulgación de avances y logros del proyecto son:

  • Que puedan a futuro destinar recursos[1] a la solución de los problemas identificados.
  • Que tengan competencia en los problemas de interés
  • Que sean vulnerables a los efectos que provocan los problemas de interés.
  • Que por su proximidad geográfica les sea posible participar activamente en el proceso
  • Por el interés que demuestren de involucrarse en las actividades.

Las actividades contempladas se realizarán con el involucramiento de estudiantes con horas colaboración, los cuales participarán en: los diferentes talleres programados, en la sistematización de experiencias y en la identificación de lecciones aprendidas y en las reuniones de planificación y evaluación del equipo de trabajo.

Todo este objetivo estará conducido por el equipo de académicos asignados al proyecto mediante sesiones de trabajo bimensuales para el seguimiento y cumplimiento de la programación y sesiones semestrales de programación y evaluación.

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